jueves, 27 de diciembre de 2007

EL BESO


El Beso
La escultura del beso fue realizada hacia 1787, por Antonio Canova. La obra es de estilo neoclasicista y esta realizada en mármol.

Canova realizo varias esculturas de temática mitológica entre las que se encuentra “El beso” donde el autor esculpió a los dos amantes, Eros y Psique,

La mitología dice que Psique debido a su belleza era envidiada por la misma Afrodita, quien envió a Eros a que la lanzase un flecha para enamorarse del hombre más horrible y ruin que encontrarse, pero este en lugar de hacerlo quedo prendido de la mujer y se la llevó a su palacio donde la escondió y donde se reunía con ella cada noche con la condición de que ella no encendiera la luz e indagará sobre su identidad y así protegerla
Todo iba bien hasta que Psique empezó a añorar a sus hermanas, Eros la llevo a verlas y ellas empezaron a preguntar sobre su marido y al final acabó confesando que no sabía nada de él, ellas la incitaron a que descubriera quien era, así que en mitad de la noche Psique encendió una lámpara para verle, pero una gota de aceite de esta cayó sobre la cara de Eros, que se despertó y decepcionado abandonó a su amada
Psique se da cuenta de lo que ha hecho y suplica a Afrodita que la ayude a recuperar el amor de Eros y ella rencorosa, la impone realizar 4 tareas, casi imposibles para un humano, siendo la última de ellas ir a buscar un cofre al Hades. Al llegar allí, Perséfone, diosa de la ultratumba la dice que solo debe abrirlo Afrodita, y de camino a su palacio con el cofre no puede controlarse y lo abre no encontrando otra cosa sino el sueño eterno. Psique cae en la hierba dormida para toda la eternidad, pero Eros, apiadado la rescata con un beso que la despertaría de su sueño y una vez juntos irían al olimpo para, con el permiso de Zeus, poder casarse.
Es el momento del beso, lo que Canova plasmo en su escultura, pero no la acción consumada si no el momento antes de producirse, de este modo el espectador conduce su mirada al centro de la obra, en especial a los labios de los amantes
La colocación de los brazos acentúa la pasión y el erotismo de la escena. Eros rodea con el brazo izquierdo el cuerpo de ella y su mano reposa sobre el pecho mientras que su mano derecha acoge con ternura la cabeza de su amada, Psique por el contrario envuelve la cabeza del dios con los brazos formando un círculo.
Canova, compuso una escena que desprende una gran sensación de ternura y una carga fuertemente erótica.

jueves, 20 de diciembre de 2007

ATENCIÓN


NECESITO QUE ME MANDEIS POR CORREO LAS EXPEREIENCIAS QUE TODAVÍA NO ESTÁN PUBLICADAS.


FELICES FIESTAS A TODAS Y TODOS


DEJAD COMO COMENTARIO PETICIONES A LOS REYES MAGOS


UN SALUDO NAVIDEÑO
QUÉ TENDRÁ LA CAJA? HARTOS YA DE LAS CAJAS BRILLO DE WARHOL LLEGAN LAS CAJAS PAPA NOEL, SANTA CLAUS O LOS REYES MAGOS. ELIGE TUS SUPER-HÉROES

miércoles, 5 de diciembre de 2007

artículo revista fedro


Aquí os mando el enlace de una revista on line de estética y teoría de las artes.
El artículo que en ella encontrareis llena la primera parte del temario explicada. Espero que lo leais. Espero comentarios.
http://www.institucional.us.es/fedro/

Concierto Steve Reich


Mi experiencia estética es sobre un concierto que asistí el febrero pasado en un teatro de Columbia University en Nueva York. La pieza que más me impresionó fue Música para 18 Músicos, compuesto por Steve Reich entre 1974 y 1976. Steve Reich, y esta pieza, son muy representativos de un estilo de música que se llama “minimalismo.”

El término “minimalismo” viene del mundo de arte, especialmente arte norteamericano de los años 60 y 70. Era un término popular en el mundo de músico de los 70, pero hoy en día algunos compositores no le gustan usarlo – quizás porque tiene algunos connotaciones restringidos. Sin embargo, música minimalista frecuentemente está caracterizada por teniendo estas características: repetición, un pulso regular, más armónico que melódico, y un efecto hipnótico.

La pieza Música para 18 Músicos es quizás la pieza más famosa de Reich. Requiere
al menos 18 músicos, y la instrumentación es lo siguiente: 2 clarinetes bajos, violín, violonchelo, 4 voces femeninos, 4 pianos, 3 marimbas, 2 xilófonos, 1 vibráfono, y maracas (debo decir que todos no tocan al mismo momento). Tiene 14 movimientos, basado en un ciclo de once acordes. Cada acorde tiene un movimiento, y algunos tienen más que uno. También la pieza empieza y termina con un movimiento en que se toca todos los acordes. Esta pieza está destacada por el contraste entre el ritmo regular de los pianos y percusión contra la respiración humana de las voces y los clarinetes. Además el pulso cambia entre los instrumentos, y el vibráfono marca los cambios entre movimientos y adentro de los movimientos.

En el movimiento a que escuchamos en clase (Section I), se puede oír muchas cosas, incluyendo la entrada de la marimba, el clarinete bajo, el vibráfono, y las voces; también se puede notar el auge y la caída de los varios instrumentos, el ritmo constante del piano/marimba, y los ritmos compuestos formados por la mezcla de compases.

El concierto me impresionó musicalmente y emocionalmente. Me fascinó el hecho de que era casi imposible a veces distinguir entre los diferentes instrumentos. Aún cuando estaba mirando los músicos estaba muy difícil separar sus partes de la mezcla. Cada instrumento o cantante tenía su parte individual, pero todos combinaron, formando algo nuevo y bello. Además, era obvio que los músicos estaban muy conectado entre ellos, siguiendo los señales del clarinete y el vibráfono y nunca perdiendo el ritmo.

Me interesó mirar los músicos tocando la marimba, el xilófono y el vibráfono porque toco estos mismos instrumentos. En un punto en la pieza, sentía una conexión muy fuerte con dos hombres tocando la marimba. Ellos tenían un parte muy repetitivo y algo sobre su aspecto y manera de tocar me dio la impresión de que estaban agotados. Yo, por mi parte, sentía casi enferma solamente mirándolos, porque podía imaginar, de experiencia, exactamente que estaban sintiendo.

Casi nunca he escuchado o mirado un concierto tan atentamente. Creo que interioricé la música completamente. Después del concierto, cuando he bajado a la estación del metro, un tren estaba pasando lentamente. Increíblemente, el ruido del tren sonó casi exactamente como unos de los partes del clarinete bajo. No era mi imaginación; toda mi familia lo oyó. Era una experiencia estética en su mismo, el fin perfecto a una noche de música maravillosa.

Aquí esta el enlace a la página web de Steve Reich (es muy bueno y incluye ejemplos de su música)
http://www.stevereich.com/

y, más divertido, un trailer para el estreno de un nuevo grabación de Música para 18 Músicos, en que se puede ver estudiantes practicando y tocando la pieza.

http://es.youtube.com/watch?v=CHVMVDhC-UA

Espartaco


Manuel Hidalgo Pérez. Hermenéutica de la Obra de Arte. 5º Humanidades. Experiencia Estética.

ESPARTACO
Esta película, dentro del género denominado “péplum”, que debo decir que es una de mis favoritas, representa la lucha de un grupo de hombres en busca de su libertad. El protagonista es el líder de un grupo de gladiadores que se rebelan contra sus opresores romanos, a los que se les van uniendo la mayoría de los esclavos que encuentran en las ciudades que saquean, para costearse la huida de Italia y la vuelta a sus países de origen como hombres libres. Ellos pondrán en entredicho la estabilidad nacional de Roma, en un período en que se empezaba a dar el tránsito al Imperio –Julio César es aún joven -. Sin embargo, los piratas a los que iban a pagar recibieron aún más dinero de Craso, su acérrimo enemigo, para que no lo hagan, y quedan acorralados entre varias legiones, por lo que no les quedará más remedio que atacar la propia Roma, lo que significará una muerte segura.
Pero a Espartaco no le importa morir, si la vida que tiene no es digna. Este es el principal mensaje que encuentro en la película, aunque resulte muy poco nietzscheano, existen situaciones en las que una persona necesita tanto que cambien aspectos de su sociedad, que le resulta más práctico rebelarse aun sabiendo que puede morir, porque la vida que esa sociedad le da no significa más que sufrimiento. Esta es la situación en la que se encuentra el héroe, en medio de una tragedia personal en la que decide cambiar el mundo o abandonarlo en el intento. El Espartaco que retrata Stanley Kubrick es mi ideal de héroe, un hombre despreciado por su mundo que con la razón de su parte y la fuerza propia y de aquellos que le escuchan se enfrenta a él. Pero el verdadero Espartaco, que realmente vivió en el s. I adC, no es exactamente el retratado, la película lo ennoblece y lo hace más íntegro de lo que era, porque él mismo esclavizó a sus antiguos amos, y también ordenó matar a todos los esclavos que no quisieran unirse a su ejército. Esto hace ver que los esclavos trabajaban en muchos sectores diferentes y entre ellos tenían vidas igualmente diferentes y unos vivían incalculablemente mejor que otros, sobre todo, como siempre, si eran cultos. En efecto, había esclavos a los que no les interesaba unirse a Espartaco, porque éste le daría la libertad pero peor nivel de vida. Por este motivo, siempre que veo esta película me planteo si el mundo contra el que luchó era, aunque resulte chocante, mejor que el nuestro, porque hoy no hay esclavitud pero hay mucha gente a la que la pobreza le ha quitado su dignidad. Los esclavos en la Antigüedad eran legalmente inferiores a los hombres libres, pero hoy existen inmigrantes que son simplemente ilegales. Situaciones de injusticia y miseria como las que sufren los esclavos, cuando son marcados a fuego como ganado o cuando los obligan a tener relaciones para aumentar la riqueza humana del amo, siguen existiendo hoy día aunque estén lejos o escondidas en nuestra sociedad.
La película refleja aspectos humanos que son intemporales, como el amor, el odio, la guerra, el rencor, el miedo, la esperanza, la monstruosidad de creerse moralmente mejor y más alto que los demás por la condición económica y la riqueza, el patriotismo llevado a sus últimas consecuencias, el valor de la cultura, el egoísmo y sobre todo la lucha por un ideal. Estéticamente, es una reconstrucción hermosa y fidedigna de la arquitectura y vestuario romano –tiene un Oscar por ello- .
A pesar de que parezca antigua, sigue emocionándome por todos estos motivos, tanto como cuando la vi por primera vez en mi infancia, y no puedo más que recomendar que igualmente la vean si no lo han hecho ya.

martes, 27 de noviembre de 2007

Château d’If o El Castillo de If


Château d’If o El Castillo de If

I. Historia
En un principio, Château d’If, o el Castillo de If, fue construido como una fortificación para defender Marsella que, hasta ahora, era sin protección. Después de las tropas de Carlos V trataron de atacar la ciudad de Marsella en 1524, el rey de Francia, Francisco I, dio órdenes para construir una fortaleza para defender su nuevamente provincia anexada. La construcción fue completa an 1531. Luego, cuando Carlos V sí mismo trató de atacar Marsella en 1536, falló. Entonces, como protector de Marsella, el castillo funcionó muy bien.

II. La cárcel
En el medio del siglo XVI, el Castillo de If fue convertido en una prisión. Su posición geográfica y diseño fortaleza fueron ideales para acoger prisioneros. Es probable que el primer prisionero fuera el caballero Anselmo quien, en 1580, fue acusado de tratar de deponer la monarquía. Luego, Anselmo murió, estrangulado, en su celda. El castillo fue utilizado para guardar adversarios, como los Protestantes, quienes no estaban de acuerdo con las acciones religiosas de la corona. De esta manera, pronto la prisión fue conocida como una prisión política. Aun familias francesas les mandaron a sus hijos allí sobre “lettres de cachet” que permitían encarcelamiento sin proceso. Las familias pagarían por “pistoles” o habitaciones en el primer piso con chimeneas y ventanas. Un ejemplo de esto es el conde de Mirabeau quien fue encarcelado a la solicitud de su propio padre. No obstante, todavía había prisioners de menos fortuna. Muchos se volvieron locos o murieron antes de su sentencia terminó. Algunos de los prisioneros notables incluyen: Jean-Baptiste Chataud quien es atribuído con la introducción de la peste a Marsella, y el general Jean-Baptiste Kléber. Pero su caso fue único porque ya había muerto. Fue asesinado en Egipto y su cadáver y ataúd quedaron en el Castillo 18 años porque Napoleón no quería que su tumba hacerse un símbolo del republicanismo.

III. En cultura popular
El ejemplo más famoso del Castillo de If es en la novela El conde de Monte Cristo escrito por Alexandre Dumas. El protagonista, Edmond Dantés, fue encarcelado en el Castillo de If después de que fue injustamente acusado de traición. Después de 8 años en la prisión, conoció al padre Faria y juntos trabajaban para su libertad: un escapo de If. Ultimadamente lo que pasa es, depués de 6 años de trabajo, el padre muere y Dantés puede aprovecharse del “entierro del mar” de Faria para escapar y buscar venganza a los responsables por su encarcelamiento injusto, y logra. El conde de Monte Cristo tuvo mucho éxito desde su publicación en 1844 hasta ahora. Ha sido traducido en muchas lenguas y hay más que 20 versiones de filmes. Lo más recién es de 2002 con Guy Pearce como el mejor amigo, y luego enemigo, Fernand Mondego y James Caviezel como Edmond Dantés, el “conde de Monte Cristo”.

IV. Mi experiencia estética
Como un “history major,” es decir que tengo una concentración en la historia, museos y cosas o lugares con un gran pasado me interesan mucho. El Castillo de If, que fue construido hace casi 500 años, es más viejo que mi propio país. Entonces, para estar en un lugar donde había gente famosa (historicamente) como reyes, soldados e intelectuales que tenían un impacto no solamente en la historia de Marsella o Francia sino la historia en general, y sobre lo que todavía aprendemos hoy, es fascinado para mi. Y como una de las funciones mejores de arte es que pensamos en y sobre el arte, un lugar histórico como el Castillo de If también nos fuerza a pensar en su inmensidad. En El fin de arte, Danto dice, “Hay pocos ejercicios mejores para los que buscan pensar filosóficamente la historia – quienes buscan, como intento hacerlo, estructuras-relatos objeticas de cómo se desarrollan los eventos humanos – que tratar de ver el modo en que el pasado vio al futuro, y de ahí cómo aquellos que así vieron su futuro vieron su presente.” Esta cita nos dice sobre la importancia de lugares históricos y su pertinencia hoy. Entonces, el Castillo de If no solamente es relevante estéticamente en la cultura como en los artes de literatura y filme sin también al arte visual que nos hace pensar, para bien o para mal, en el pasado… que nos dice sobre el presente y el futuro.

jueves, 15 de noviembre de 2007

FREAKS: José Daniel García


INTRODUCCIÓN: ANOMALÍAS HUMANAS
Hasta mediados del siglo XX, era habitual que en las ferias se exhibiera a hombres y mujeres que sufrían malformaciones, normalmente congénitas, deficiencias mentales o comportamientos excéntricos. Estas personas vivían en condiciones infrahumanas y eran explotadas por los dueños de los circos. Sin embargo, muchos prefirieron este modo de vida a ser marginados y perseguidos en sociedad. Algunos llegaron a ser famosos, participando en películas e, incluso, hicieron fortuna.
Actualmente, gracias a los avances médicos, la mayoría de estas anomalías pueden corregirse.
FREAKS, LA PELÍCULA
Título original: Freaks
Título en español: La parada de los monstruos
Director: Tod Browning
País: Estados Unidos
Año de producción: 1932
Duración: 64 minutos B/N
ARGUMENTO
El enano Hans cae prendado de los encantos de Cleopatra, la trapecista del circo, quien, a su vez, se enamora de Hércules, el forzudo. A través de la enana Frieda, Cleo se entera de que Hans ha heredado una gran fortuna y trama un plan con Hércules para casarse con él, envenenarlo y quedarse con todo su dinero. Los amigos de Hans, los fenómenos de circo, Madame Tetrallini, el payaso Phroso y Venus, ex pareja del forzudo, sospechan de Cleo y no creen que ella pueda ser uno de los suyos.
La película parte de un cuento del escritor Tod Robbins, Spurs, “Espuelas”, donde se cuenta la relación entre una trapecista “normal” y un enano y la venganza de éste al descubrir que ha sido burlado. A partir de ahí, el director mezclará esta historia con la de los fenómenos que conviven en el circo hasta convertirlos en los verdaderos protagonistas de la trama. Se filma la vida cotidiana de estas personas que forman una comunidad propia, sus relaciones personales y sus estrechos lazos de solidaridad y afecto. Además, nos advierte de un código ético que es compartido por todos, según el cual la ofensa que recibe uno se hace extensiva a los demás.
CURIOSIDADES
El director, Tod Browning, había cosechado éxito con el rodaje de Drácula (1931) para la que contó con Bela Lugosi, por lo que regresó a la Metro Goldwyn Mayer con el guión de Freaks, a partir de la sugerencia hecha por su amigo Hans, el enano alemán, que tendría el papel protagonista. Browning era un buen conocedor del mundo que quería filmar, ya que había sido artista de circo. Los directivos de la productora se negaron, al principio, pues nunca se había rodado algo tan “horripilante”.
Cuando se estrenó en Estados Unidos, causó un gran escándalo y pronto fue retirada de los cines por el público conservador, que la consideró demasiado horrible. Las reposiciones fueron escasas y en otros países, como Inglaterra, estuvo prohibida.
La película fue incluida dentro del género de terror, si bien la única escena que puede calificarse de tal modo es la de la venganza.
Las deformidades de los actores son auténticas. Sólo se utilizaron efectos especiales en la transformación final de la trapecista.
En esta película apareció por vez primera el término “freak” para referirse en inglés a lo anómalo, anormal, extraño.
ANÁLISIS
Al comienzo de la película, se alude ya a la humanidad del monstruo, a su inteligencia y capacidad para sentir, así como al derecho a recibir un trato digno. Desde la primera escena, el director nos está planteando un cambio de papeles y atributos: Cleopatra aparecerá como el ser perverso que se ríe del enano; Hans, el fenómeno, se mostrará cortés ante la mujer y defenderá su dignidad. Los atributos de inteligencia, bondad y buena educación estarán representados por el liliputiense, no por la mujer.
La escena del día de campo recrea la situación que viven los fenómenos de circo fuera de su comunidad, relegados a la exclusión social, perseguidos e insultados. Este hecho justifica, en cierto modo, la elección del circo como lugar de acogida, donde únicamente pueden vivir con cierta tranquilidad. Es entrañable la defensa de los freaks que hace Madame Tetrallini, cuidadora y representante suya, presentándolos como niños, esto es, seres inocentes, significado totalmente opuesto al de “monstruo”. También son considerados hijos de Dios, lo que equivaldría a darles la categoría de seres humanos, puesta en entredicho constantemente. Browning rinde un particular homenaje a quienes se apiadan de estas personas: Madame Tetrallini, el payaso Phroso y Venus. El circo es retratado como una comunidad de ambiente distendido, donde los artistas conviven alejados de prejuicios, siendo los personajes como el egoísta Hércules y la pérfida Cleo los verdaderos marginados.
En realidad, los fenómenos de circo formaban su propio núcleo y sus condiciones de vida no son tan buenas como aparecen en la película. De hecho, durante el rodaje de Freaks, sólo los enanos y las hermanas siamesas podían acceder al comedor principal. Dentro de esta comunidad, pues, también existían diferentes grados de integración social.
Los representantes, en su mayoría, se alejaban de la imagen bondadosa de Madame Tetrallini. Muchos fenómenos de circo vivían en condiciones inhumanas.
La boda es la escena más famosa de la película y ha pasado a la historia del cine, habiendo sido objeto de innumerables referencias y homenajes, por citar dos ejemplos:
Broadway Danny Rose: Woody Allen cuenta una anécdota sobre una ex esposa siciliana en la que, el día de la boda, la familia de la novia comienza a bailar en torno a él, mientras cantan “we accept him, one of us.”
Soñadores: En la película de Bertolucci, los tres protagonistas, tras cruzar el Louvre corriendo para batir el récord que aparece en el film de Truffaut Jules y Jim, bailan situando al estudiante norteamericano en medio, mientras los gemelos franceses cantan “we accept him, one of us”.
Esta escena es especialmente impactante porque muestra un banquete de bodas en el que los invitados son todos seres deformes, a excepción de Madame Tetrallini, el forzudo Hércules, el payaso Phroso, Venus, el traga-sables, el novio tartamudo de una de las siamesas y la novia, Cleopatra, que comienza a administrar veneno en la bebida de Hans, su esposo, y, en un momento de desinhibición alcohólica, besa al forzudo delante suya.
Según el código de conducta de los “monstruos”, al casarse con el enano, la trapecista pasa a formar parte de su comunidad, por lo que debe superar un rito iniciático consistente en beber champagne de una enorme copa que, previamente, han compartido todos ellos, mientras cantan “we accept her, one of us”. Cleo no puede disimular su asco por los amigos de Hans e, incapaz de mantener la farsa, derrama la copa sobre el enano Angiolillo, insultándole. Por primera vez, aparece el vocablo “freak” para referirse despectivamente a las personas con anomalías.
Todo parece normal en el banquete de boda: la larga mesa compartida, los platos, las copas, el champagne, la tarta… Los invitados tienen el comportamiento habitual en este tipo de celebraciones: cantan, beben y se divierten. Sin embargo, casi todos son seres extraños. El hecho de verles comportarse como humanos vulgares, esto es, sin taras físicas ni mentales, provoca un fuerte impacto en el espectador. Cleo, recién casada, representa lo que la mayoría de la gente sintió al ver la película. Los espectadores se identificaron más con la trapecista que con los fenómenos. En un principio, se esfuerza por seguir un patrón de conducta natural ajustado a su papel de novia. Bebe, grita, se muestra simpática, aunque, en realidad, se está riendo de su marido, un enano, y de sus invitados, unos sucios anormales. Pese a todo, intenta mantener la compostura de acuerdo con el plan trazado en colaboración con el forzudo Hércules, aparentando naturalidad, hasta que los freaks le ofrecen beber de la misma copa en que ellos lo han hecho mientras cantan que la harán una de los suyos. Entonces no puede evitar su repulsión, su asco y su sentimiento de superioridad. En su indignación se nos adelanta la causa de que la película fuera posteriormente prohibida y considerada como algo horroroso: los fenómenos de feria no son filmados en actitudes anómalas o mostrados de forma degradante, sino siguiendo conductas sociales usuales que parecen restringidas a los seres humanos “completos”. La moral conservadora no atacó la película porque atentara contra los derechos de las personas discapacitadas, sino porque sentían la misma repulsión que Cleopatra hacia ellos. En el inconsciente colectivo pervivía la idea de que eran abominaciones de la naturaleza, incluso castigos divinos, y su papel en sociedad no debía salirse de la atracción de feria. Tenían que vivir como animales, encadenados y mostrados en las funciones de circo, pero ocultos durante el resto del tiempo. Verles fuera de contexto, como personas normales en situaciones cotidianas y, especialmente, en celebraciones de la entidad social de una boda, suponía un escándalo. El espectador no estaba preparado para soportar este tipo de imágenes fuera de la feria. El visionado de esta película hería su sensibilidad. La filmación de seres con deformidades podría servir para denunciar el horror real en el que se vivía, la falsedad de los conceptos clásicos de belleza y, por ende, su identificación con lo verdadero y bueno.
“La venganza” fue la justificación de la censura para dar a la obra la calificación “moral” (es significativo que se añada este adjetivo para incluir a las películas dentro de un género u otro) de terror. Ver a la trapecista perseguida por seres deformes que portan cuchillos a través del bosque, en medio de una tormenta, inspiraba miedo en el espectador que, paralizado ante lo grotesco de la escena, olvidaba que los freaks hacían lo justo y que los verdaderos criminales eran Cleopatra y Hércules, culpables de un delito de asesinato frustrado. El relato del héroe que se toma la justicia por su mano o del inocente que se venga de la tiranía forma parte de nuestra tradición y ya había sido tratado en otras películas, contando con el entusiasmo y la aprobación del espectador. Que el monstruo muera es lo habitual, pues la maldad moral se ha asociado con la fealdad física durante siglos. En esta escena, por el contrario, son los seres deformes quienes persiguen a la mujer bella, que, paradójicamente, representa el mal frente a la bondad de los fenómenos de circo. Pero el público no quiso, o no supo, verlo así. Quizá por ello, como la pretensión del director era defender la dignidad del monstruo, no presentarlo como una víctima, los freaks tuvieron opción a la venganza, salvando la vida del payaso Phroso y de Venus, matando al forzudo y convirtiendo al “pavo real del aire” en uno de los suyos.
El acierto, a mi entender, está en presentarnos a fenómenos reales, no a monstruos idealizados ¿Quién bebería de la copa para ser uno de ellos?
No hay una alegoría del incomprendido, los actores que aparecen en ella no simbolizan una defensa de la diferencia, sino de la dignidad humana. El monstruo se muestra tal cual es, con sus deformidades y sus formas de vida, intentando limitar lo morboso y macabro. El shock sobreviene cuando el espectador ve a estas personas en los quehaceres de su acontecer diario, no muy diferente al nuestro, pero mucho más difícil. Disfrutar de un rato tomando el sol parece un insulto frente a las mentes más supersticiosas, que reaccionan indignadas, porque el lugar del fenómeno debe ser la tiniebla. Una boda entre un ser humano “normal” y un enano se considera una aberración, salvo que haya algún propósito oscuro, como es el caso. Es más, una boda entre fenómenos de circo resulta igualmente inquietante.
Browning desnuda los prejuicios compartidos por la mayoría de las sociedades a lo largo de la historia. Sin embargo, nos muestra al monstruo como un ser que, obligado a claudicar ante su inferioridad física o psíquica, y aceptando su papel de marginado y su lugar en el mundo, el circo o la reclusión, crea una comunidad propia y se defiende, dejando ver q los auténticos monstruos son los seres normales que les atacan y persiguen, a quienes el azar podría haberles castigado, también, con las mismas taras. Los fenómenos de feria están cansados de ser siempre las víctimas. Frente a la agresión plantean una fuerte solidaridad. Por eso, su venganza consistirá en convertir a la trapecista en uno de ellos. El “pavo real” del aire acabará haciendo honor a su nombre artístico, mediante un proceso de empatía forzosa, cargado de cruel ironía.